viernes, 26 de septiembre de 2014

Sin rating no hay paraíso

¿Alguna vez te has puesto a pensar en el motivo por el cual la televisión se ha vuelto más farandulera que informativa y educativa? ¿Has tratado de hallar la razón por la que muchos programas se esfuerzan por hacer el mejor escándalo posible frente a cámaras, o alimentar de alguna manera la mente chismosa de los peruanos con algún ‘ampay’? Si en algún momento te has planteado estas preguntas, no dejes de leer este texto. Pues al igual que tú, mucha gente también desea hallar la razón de todo lo que pasa en nuestra televisión nacional.

La respuesta a todas estas interrogantes, tiene apenas seis letras. Y es sin duda, lo que hace que hasta se inventen romances y chismes que ni un niño de 3 años es capaz de creer, pero como nosotros, los peruanos, somos tan inocentes, noveleros y románticos, creemos cada una de las miles de historias que se han venido inventando en los últimos años en la farándula peruana con tal de liderar en el tan respetado, deseado y bendito rating. Y es que, sin rating no hay paraíso.


Y si deseas saber por qué no hay “paraíso” si no hay rating, es muy fácil. Porque si no hay rating, no hay auspiciadores, no hay publicidad; y si no hay publicidad, no hay presupuesto, y si no hay presupuesto, no hay programa. Por esa sencilla razón es que ahora, la mayoría de programas se pelean por crear chismes con tal de atraer la atención de los televidentes. Aquí, quien invente el chisme más creíble y fuerte, gana. Sí, gana rating, auspiciadores y dinero.

Y para prueba, hace falta una muestra. Según IBOPE , que es la empresa que se encarga de medir el rating en el Perú, en un viernes cualquiera el programa más visto del país es, aunque no lo creas, Al Fondo hay Sitio. Esta serie que se asemeja a “La historia sin fin”, no por la trama, sino porque no tiene cuando acabar; ha logrado, el pasado viernes, 30 puntos de rating en su segunda media hora. Teniendo mayor acogida en los sectores A y B. Pero si le sumamos los puntos de la primera media hora, sobrepasa los 50 puntos del tan aclamado rating.

Esta serie familiar, que sin bien es cierto, no ventila vidas privadas, hace que muchas personas hablen de esta como si fuera un caso de la vida real. Como si fuera cierto que El Platanazo engañó a Charito con Fulanita o Menganita, haciendo que los peruanos estén pendientes de las noticias, pero no porque se preocupan qué pasa con la política que tanto nos puede afectar como ciudadanos, sino que andan pegados del aparato para saber qué dijo Charito del engaño.


Abel Yancare Chanca, camarógrafo de América Televisión, considera que el contenido de los programas por querer ganar rating, “está haciendo que la televisión pierda calidad, pues por lo único que se preocupan es por hacer programas faranduleros, noticias faranduleras. Todo gira en torno a la farándula. Por suerte, aún quedan programas que valen la pena. Lamentablemente son pocos, pero, aún queda algo de esperanza.”

Solo esperemos que en algún momento la televisión de antaño, esa que sí entretenía sin denigrar a nadie, sin publicar vidas privadas, sin inventar historias de amor que nadie quiere creer pero termina creyendo; esa televisión que informaba, que enseñaba, que daba mayor importancia a temas de coyuntura que nos involucran como ciudadanos; esa televisión que realmente valía la pena, vuelva. Que vuelva porque todo es un boomerang. Porque la vida es un boomerang. Y yo tengo fe de que regresará algún día. Y tú, ¿también quieres que vuelva?