Paul Olórtiga por aquí, Edita
Guerrero por allá. No hay día que no escuchemos en la televisión, radio o
dejemos de toparnos con noticias en el diario sobre el caso de la fallecida
cantante de Corazón Serrano y los posibles culpables de su muerte. Se persigue
tanto este suceso que se ha dejado de lado muchos temas de gran importancia
nacional como la Ley Universitaria o el caso de corrupción en las esferas de
Gobierno. Temas que de alguna manera nos pueden involucrar y en algunos casos
hasta afectar. Al parecer lo que vemos a diario sobre Edita Guerrero y la serie
de noticias que salen a la luz tras su muerte, no es más que una cortina de
humo para distraer la atención de los peruanos.
Existen muchas razones para pensar
y estar casi seguros que todo esto es una cortina de humo. Una de ellas es que
coincidentemente estemos en plena campaña política de candidatos a la alcaldía.
No digamos que coincidentemente haya muerto ella, sino que justo en este
momento de campaña le dan la importancia que no dieron a otros artistas que
murieron y no fueron investigados como la desaparecida cantante. ¿Por qué ahora
le dan tanta vuelta al asunto? ¿Será que muchos medios se encuentran a favor de
ciertos candidatos corruptos y tienen la intensión de tapar el sol con un dedo?
¿Quién sabe?
Esta historia nos recuerda al
caso de Ciro Castillo, que hasta tuvo su miniserie. ¿Otra cortina de humo? Nada
pasa porque sí. Todo, absolutamente todo tiene una razón. Ahora vemos al papá
del muchacho que murió en el Valle del Colca, metido en política. ¿Coincidencia?
Este hombre que fue admirado por muchos por ser “el padre del año”, al parecer
tenía otras intenciones, las cuales recién salen a la luz.
Probablemente, el caso Edita
Guerrero dure hasta que termine todo este rollo de las campañas políticas y al
final dejarán la reputación de Paul Olórtiga por los suelos, manchada,
destruida, sin remedio a nada. Tal cual sucedió con la novia de Ciro Castillo
Rojo, Rosario Ponce, quien fue juzgada por la prensa y sepultada en vida,
haciendo que todo Arequipa y medio Perú la odiara sin saber la verdadera
historia. Con esto no se busca defenderla, tampoco a Olórtiga, porque nadie sabe
la verdad más que Dios y los involucrados. Se pueden especular muchas cosas, se
puede pintar el panorama de tal manera que lo hacen tan creíble que la gente no
necesita cuestionarse dejando que se desarrolle la teoría de la aguja hipodérmica,
es decir, creer que lo que dicen los medios es verdad, solo porque lo dicen
ellos.
En fin, solo queda decir que no
todo es como parece. No todo lo que vemos es lo que realmente sucede. No
juzguemos por simples suposiciones que se hacen. Esperemos que haya una
sentencia de parte de la justicia, pero no la de la prensa, con su juicio
paralelo. Este no es el caso Watergate, que involucró a toda una Nación. Hay otros
asuntos que deberían tocarse con mayor profundidad y pasión. Todos tenemos
criterio propio. Démonos cuenta de lo que realmente puede afectarnos como
sociedad y no nos dejemos llevar por lo que otros supongan.