Disputa entre Grupo La República y El Comercio.
Durante los últimos meses
hemos sido testigos de las bombardas textuales lanzadas al Grupo El Comercio
(GEC) por la compra del 54% de las acciones de Epensa, las cuales hace algunos
años estaban a un paso de pertenecer al Grupo La República (GLR), pero por
motivos de proteger la línea editorial de los diarios del Grupo Epensa, no
aceptaron la propuesta.
Todo este dilema tiene una
historia que se asemeja más a una telenovela mexicana que a un caso de la vida
real. Solo que en vez de amor, la guerra es por poder. Y claro que esta
analogía cae a pelo con lo que sucede. Y si profundizamos y analizamos un poco
más, hasta puede llegar a ser comparable con los escándalos que visitan
nuestros medios de comunicación día a día. Con la única diferencia que en esta
oportunidad es algo serio.
Se tiene entendido que El
Comercio adquirió el 78% de mercado de diarios y con esto, el aumento de publicidad.
Pero lo que muchas personas ignoran es que Epensa S.A. aceptó que esto suceda
ya que la venta de sus acciones no afectaría en la línea editorial, puesto que
el enfoque de los diarios que forman no sería modificado, sino por el
contrario; seguirían siendo libres en el contenido.
Mientras que la pretensión
de El Comercio, como ya se dijo párrafos arriba permitiría que la línea
editorial siga siendo la misma, puesto que el objetivo de la compra es de
carácter comercial e industrial. Pues, al adquirir a Epensa S.A., se logra
aumentar los espacios para publicidad, lo cual da como resultado el aumento de
ingresos. “La producción periodística, el manejo
de los contenidos [informativos] y de la línea editorial, está en manos de la
familia Agois Banchero”, aseveró Luis Agois en el programa “La hora N” que se
emite en Canal N.
Probablemente
muchos no recuerdan la declaración que dio Vargas Llosa a La República, pero lo
que exactamente dijo fue que “Ningún país democrático digno de ese nombre
acepta una concentración de la prensa que le dé a una organización casi el 80
por ciento del mercado informativo.” Leo la respuesta de Mario Vargas Llosa una
y otra vez, pero no logro asimilar cómo alguien que trabajó en un lugar donde
lo recibieron con los brazos abiertos; se exprese de esa manera. Probablemente
él sepa algo que el resto obvia o simplemente se esté dejando llevar por sus
ideas políticas. ¿Quién sabe?
Creo que no
soy la única que considera que se siente un claro ataque hacia El Comercio,
pues las declaraciones, portadas y noticias hablan por sí solas. Pero también
estoy segura que el Grupo El Comercio, sabe que esta arremetida tiene para rato
y por eso, sigue haciendo lo que mejor sabe hacer. ¿O no se han percatado de la
portada de hoy? “Ramos es primo de Nadine y quiere ser fiscal de la Nación”.
Sin duda, en El Comercio, todo sigue igual.